ONG acusa a OLP de causar más de 700 asesinatos en menos de dos años

La Operación de Liberación del Pueblo (OLP), un plan creado por el Gobierno de Nicolás Maduro contra la criminalidad, han asesinado a más de 750 presuntos delincuentes, practicado 15.000 detenciones arbitrarias y 18.000 allanamientos en viviendas en los barrios pobres de distintas ciudades venezolanas desde el inicio del programa, a mediados de 2015. Estas razias han sido denunciadas por organizaciones como Human Rights Watch (HWR), el Programa Venezolano de Educación-Acción en Derechos Humanos (Provea) y, recientemente, Amnistía Internacional.

Antes, estas incursiones armadas contaban con la complicidad de la población. Hace un año, ocho de cada 10 venezolanos decían estar a favor de la operación que creían los rescataría de la apabullante inseguridad, según una encuesta de la firma Hinterlaces. Pero la OLP ha acabado por aportar más sangre a un país ya herido por la violencia. Con un escalofriante récord de homicidios, Venezuela es la nación más peligrosa de Sudamérica. Se prevé que este año acabe con 30.000 asesinatos. Para los especialistas en seguridad ciudadana el Gobierno ha errado al aplicar planes efectistas: ataca las consecuencias, mientras las causas siguen intactas.

En Barlovento, un poblado del Estado de Miranda, todavía denuncian desapariciones forzadas ocurridas durante operaciones militares. Delsa Solórzano, diputada opositora del Parlamento, confirmó que siguen sin pistas de otros hombres. “El Gobierno cree que ya cumplió y se acabó. Pues no es así. Violar es delito y su persecución no prescribe. Exigimos que continúe la búsqueda de los desaparecidos y se sancione a todos los responsables sin excepción”, escribió en Twitter.

El País.-