Miguel Otero: Maduro mata lentamente el futuro de Venezuela con el Arco Minero

Tal como lo ha señalado el diputado Francisco Sucre, la región minera del estado Bolívar es una región sin ley. Una región de delincuencia organizada y muerte. Pranes con ejércitos propios controlan las minas. Es una industria que no aporta beneficio alguno para el país. La acción del Estado resulta ocasional y desproporcionada, como la nueva masacre recién denunciada en Tumeremo. La minería en Venezuela no es solo una actividad extractiva sino una fábrica de muertes. La ingobernabilidad y mortandad de hoy será la misma que mañana.

Así lo alertó el periodista Miguel Heníque Otero en El Nacional, al tiempo que resaltó la necesidad de impedir que la maquinaria de muerte y destrucción del arco minero continúe avanzando. Hay que detener de inmediato los nuevos pasos de este programa. El gobierno de Maduro y las autoridades a las que corresponde no tienen capacidad alguna para controlar lo que viene, una tragedia –otra más– para Venezuela.

Aseguró que en ese territorio, además de los minerales más conocidos –como el hierro, el oro, el diamante y la bauxita–, también hay otros como el coltán, el tantalio y el niobio, cuyo valor en el mercado mundial es cada día más estratégico. Los expertos hablan de reservas minerales no menores a las 8.000 toneladas que el gobierno está rematando a cambio de unos dólares que necesita de forma urgente, para tapar el incalculable desfalco que ha cometido a lo largo de 17 años.

Agregó que en la Zona del Arco Minero se produce más de 65% de la electricidad que Venezuela consume cada día. Una parte considerable de esa zona está protegida por la Constitución y las leyes, bajo regímenes especiales: son Áreas Bajo Régimen Especial de Administración, figura creada en 1983 en la Ley Orgánica de Ordenación del Territorio.

El Nacional.