“Lo más difícil fue dejar al bebé”: la dramática historia de una pareja de venezolanos que migró a Colombia

Gustavo y Arlyn, visiblemente cansados, empujan unos carros apenas cargados. Llevan menos bultos que los que algunas familias necesitan para irse de vacaciones. Pero ellos vienen a quedarse en Colombia, a ver si aquí logran encontrar la estabilidad que ya no creen posible en su país.

Gustavo Méndez, de 35 años, y Arlyn Boscan, de 37, hace ocho meses tuvieron un bebé, Matheo. “Lo más difícil fue dejar al bebé, todavía yo lo amamanto, es bastante difícil. A última hora se nos enfermó, tuvo un principio de bronquitis, y el doctor dijo que el cambio de clima no le favorecería”, dice Gustavo mientras toman junto a Arlyn unas sopas y unas gaseosas, tras más de 27 horas de viaje por carretera.

En Maracaibo cobraban, cada uno, entre salario y bono de alimentación, unos 250.000 bolívares mensuales (cerca de US$11 al cambio no oficial de mediados de septiembre). “Con eso ni siquiera comíamos una semana. Además, mi mamá está enferma, necesita terapia y medicamentos y tampoco me alcanzaba el dinero”, dice Arlyn. Matheo se quedó con la mama de gustavo y dos de sus hermanas.

“Decidimos hacer esto para ayudarnos y ver si podemos ayudar a la familia; es difícil salir así de Venezuela, pero creemos que es para mejor”, afirma Gustavo al tiempo que relató que en las alcabalas (puesto de control) “los mismos guardias de Venezuela nos quitaban unos productos de comida que traíamos para hacer algún dinero los primeros días”. Se habían endeudado para comprarlos. Ahora tendrá que devolver la plata de productos que nunca pudo vender. “Los guardias nos quitaron el dinero también, el que traíamos para cambiarlo a pesos.”, dijo Arlyn a BBC Mundo.